Amante Eledin Parraguez

DIGO MAÑANA DE ALGÚN MODO  (1980)

Fui condenado a la sentencia
De nacer,
Y a cumplir el sueño perpetuo
De la vida;
Ahora estoy cumpliendo mi cadena,
Libremente levanto mi poema,
Para alumbrar el rincón donde busco
Lo que tengo que hacer
Sobre la tierra.

Fui condenado a la alegría más
Larga, y a la faena más dura:
Que haga de la hierba una flor,
Que haga de la piedra
Una esperanza.;
Que haga del árbol una historia.
Por eso nombro calles y polvo,
Por eso pongo perros y niños,
por eso cuando es amargo
Lo llamo dulce,
Por eso digo mañana de
                                       algún modo.-

 

PEÑALOLÉN XI  

                           (De “Peñalolén nacido de las profundidades”, 1996)

Cuando tengo hambre
La Luna es una sopaipilla.

En algunas esquinas se amasa la vida
Y se transforma en una circunferencia perfecta
Desde donde el sol de las saciedades no escapa.

El hambre devora ese espacio trigado.
Sus dientes quedan marcados
En la curva perfecta de sus confines.

¡Ay! ¿A  dónde viene a parar el grano
La semilla del bien
Fundida en la hostia salada,
El peso del sudor,
            La herida de la tierra?

En algunas esquinas se levantan los altares
Donde la Luna crece una y otra vez
Y cae a los sartenes
          y a las ollas ignorantes.

Emerge del aceite turbulento,
Con un nuevo traje y a la espera,
Que bajen de la micro los hambrientos,
       Para hacerlos reír y volver al mundo.-

 

LA MONTAÑA       

La montaña crece enamorada.
Se ha enamorado de los ojos amantes
  Y no los deja perdidos como bolitas de cristal.
Se los prende en su pecho;
  Los abraza y les pone sus colores.

La montaña crece con la fuerza de los ojos.
Mientras más la miran mis ojos, más crece,
    Entonces más anchas se hacen mis pupilas.
Aquellos ojos que no ven la roca ni la dejan entrar
    No aman los misterios del cielo.
Aquellos ojos que no vuelan a sus alturas, nada anidan.
   Todo sube a lo celeste.
¿A quién lo le crecen alas en la cima de los Andes?

La montaña sube por mis ojos,
   Como una enredadera envuelve mis espinas
      Y las convierte en un jardín.
El que no ama el aparente movimiento
   El sueño de las piedras, la fuerza de la roca;
El agua subterránea, las raíces invisibles
    No puede florecer.
El que no sabe amar,
    No tendrá nunca una montaña en sus ojos.-

 

TAZA DE TÉ

 (De “La canción extraña”, 1999)

En la taza de té que bebo
Reposa todo lo que me importa.
Está mi tiempo evaporando los instantes
Que volverán a ser nube
       Y volverán a ser lluvia.

Todo lo que me hace, está quieto en el fondo
Esperando batirse como ráfaga de viento
        Y caer sobre mi mismo.

Sobre la mesa descanso yo contenido,
Espero a mis propios ojos
Que me busquen en el vaho.
Busco mis historias revueltas
         Para armarlas sobre mis recuerdos.
Encuentro sueños detenidos como fósiles.
Hallo caminos extraviados.
Descubro jardines olvidados y plazas
         Que quise conquistar con besos y abrazos.

Todo lo que soy se abre en este pozo
Y aunque me remece como verdugo,
A mano vaporosa me acaricia.
          En este espejo tibio sacio mi cansada sed.
En este trozo de agua remojada en hojas
           Deposito mis carencias
Para que mis ojos retomen su luz
Y mi rostro amanezca con más días por delante.

Todo lo que me importa
  Se levanta en el vapor de esta taza.
Huelo la profundidad del descanso.
Acaricio el costo de la vida,
          Me estremezco en el instante fortuito.

Para vivir nuevamente, bebo.
En el sorbo silencioso
Me trago la vida bulliciosa y mi cansancio;
         El cigarrillo que desata melodías y la infancia.

Resucito de mi cansada muerte.
Vuelvo desde el fondo de la fatiga y la tristeza.
Renazco como la Luna nueva o la madrugada.

La taza que bebo es la que todos bebemos
Cuando nada tenemos,
La leche oscura del pobre
          Que nos devuelve la vida.

Todo lo encuentro en este pozo
           Que contiene la sangre y sus penas.
En el fondo de mis huesos
            Despierta la esperanza.-
 

 
LO CONSTANTE Y LO VERDADERO
                              
El amor y el desamor van de la mano
    Por la calle de la ausencia.
En un instante se sabe la verdad de la mentira,
   Como un disparo al aire que no mata pero hiere.

Ayer me encontró la noche sin mi abrigo.
    Y la voz de la mentira disfrazada
Me clavó en los huesos su hálito de muerte.
Por mi alma sostenida en mi carne,
    Pasó la tristeza como un ejército de sombras;
Mas el puente entre la vida y la muerte
     Sigue tendido.
No hay palabra por sí sola que lo descifre,
     Pero está el aire y la luna;
Las raíces que amarran sus cimientos y
El río que escucha contra su mudez.

La palabra tan repetida se desgasta
   Como la llama constante que a sí misma se consume:
El amor tantas veces repetido acaba por borrarse.
   Es  mejor el silencio que nada anuncia
Pero todo lo hace constante y verdadero.-

 

EN ESTA PÁGINA

                           (De “El único lugar”, 2003)

Mi casa es esta página,
Que es ese camino cuando miro mis huellas;
Después de mis pasos.
Esta página que aun construyo
Y como una torre me alza y me esconde.
Siempre hay algo que agregar,
Una ventana, otra puerta;
Un balcón para esperar el tropiezo de la luna.


Mi casa es siempre una nueva casa,
Con las mismas alas y el mismo timón.
Y parece tan vacía sólo conmigo, y
Tan llena de fantasmas y ángeles.
Las palomas cuentan sus generaciones en el entretecho,
Más abajo, bajo el cielo de mi casa, me voy apagando.
Mis herramientas no cesan en mis manos,
Duermen si yo duermo, y al soñar,
A mi lado están construyendo.
Al hacer un alto para respirar de nuevo, me pregunto:
¿Cómo seguir levantando esta casa
y que tú estés conmigo siempre?


Esta página es un camino invisible;
Se ve sólo volviendo los ojos atrás:
.......................................A donde nadie vuelve.

 

EL CLON

              
La vida es incierta.
Nada es seguro pero todo es posible al mismo tiempo.
¿Quién sabe si es el sol el que brilla
O es simplemente un recuerdo que nos hace vivir?
¿Quién sabe a ciencia cierta, en qué punto del espacio estamos?
¿Quién sabe si venimos o vamos de vuelta?

Nada es seguro,
                                   Todo es incierto.
Estén alertas, que este viaje es una ilusión.
No somos nosotros los que vamos en este carro;
   Los de abrigo y paraguas,
                                   Las de cartera y tacón.
Son nuestras almas pasajeras que suben a nuestro cuerpo
 Y se asoman apenas por nuestros ojos,
                                      Para no ser descubiertas.
Señores pasajeros, no somos causa ni efecto,
Ni tampoco estímulo y respuesta.
              Somos torbellino;
   Circulo en erupción.
A cien años luz somos  vacío.
En el instante, somos inciertos
Estén alertas,
Que los que estamos aquí no somos nosotros,
Sino el recuerdo de nuestra vida interior.
Yo no soy el mismo que el que les habla.
No soy nada nuevo:
Como lo dijo Platón,
                                      Soy una sombra.
Mi voz viene de lejos, el que les habla es mi clon.-

 

EN LAS SEMILLAS

                         (De “Incierta travesía”, 2006)

Cuando ya no esté,
¿Quién dirá por mí
              Lo que no dice el silencio?

Cuando ya no esté,
                           Ya no habrá nada:
Sólo árboles, sólo planetas;
                      Sólo pájaros, sólo viento infinito.

No habrá otra palabra,
                         Sólo esta que repito
Para conocerme y encontrarme en mis calles:
                Para ser un instante, un eslabón del cosmos.

Todo terminará en mi último paso:
        Se borrarán las ciudades, las islas y los ríos.
El cielo cerrará sus ventanas,
                        Y volverá al sueño que siempre ha sido.
Las ilusiones tomarán cuerpo en el vacío.

Cuando ya no esté,
                               Seré siempre y jamás:
Quedará sólo mi memoria
                                    Repartida en las semillas.
En primavera abriré mis ojos en los brotes:
       Se alzarán en las verdes hojas del maíz.

 

EN LA SECRETA HORA

En la secreta hora
Cuando arribo y nadie me ve llegar
Y me encuentro con mi ser
Donde el mundo se termina y todo es nada.

En esta hora única te recuerdo.

Cuando ya soy un ala en este inmenso hueco,
Cuando  me encuentro en esta cavidad
 Y sólo me queda el peso de mi alma:
Ahí te veo,
  El único resplandor sobre todo el cielo,
O la única llama sobre la tierra.
Sin cerraduras en mi puerta,
Sin límites sobre mis ojos,
Sin peso en mis pasos, ni llagas en mis manos:
En la secreta hora te recuerdo.

Nunca he sabido
Si un día estuviste conmigo;
Si fuiste algún pájaro o un ángel.
No sé a dónde vas,
Ni hasta cuando durará tu brillo en mis ojos,
Pero te recuerdo.
Estoy contigo aunque no lo sepas,
Revoloteo tu sueño y no lo perturbo.
Mi alma es un ave invisible,
Mi deseo,
         Un ángel transparente.
Algún día contigo,
Nuestras secretas horas serán una
Y trenzaremos nuestro abrazo.
A nuestro beso caerán los espacios desconocidos:
        Serán señal de otros mundos.-

 

LENGUA MUERTA

Para decir;
    A mi juicio,
Hay que ponerse en el sitio del otro
      Hablar con otra lengua
Y escucharse a sí mismo.

Más cierto se habla
        Si el oído
 Como una casa de acogida
Tiene su puerta abierta.
La lengua aprende del oído,
     Si no, es lengua muerta.-

 

LENGUA ACTIVA

Mi lengua se arrebata
    Quiere tragarse el mundo
Primero pintarlo o desgarrarlo.

No es lo que prefiero:
         Es lo que a veces acontece.

“Por la boca muere el pez”,
            Si solo de pan se alimenta.-

 

LENGUA VIVA

Prefiero callarme
           Y escuchar las cosas
    En su silencio.-

 

LENGUA VOZ

El mundo no tiene lengua:
                                          Voz.

Son estertores eso que se dice
Por altavoces y conferencias.

En cadenas se transmiten enfermedades
   Y pestes,
            Como un crepitar
Envuelto en llamas y humo.

No hay palabras porque no quedan actos.
Hay que rehacer lo humano
            Y darle una voz.-

 

EFECTO MARIPOSA

El efecto mariposa desató mareas:
                                 Tu marea,
Y no pasa por mí,
Aunque espere como una estación abandonada
          El silbato de la locomotora.
En medio de la vida, como isla;
Todas las corrientes:
                     Tus corrientes
Pasan en la distancia;
Y no zozobro, y no me inundo,
                 Pero me ahogo de no ser tumbado:
De no ser desbastado y repartido como un tesoro.

Lo posible de una explosión;
                           En la espera de esperar,
Que en las alturas del Nepal
La serpiente sueñe con el ojo del águila,
                        Y que arrastre su temblor
Hasta mi temblor al verte pasar.
Que todo se venga encima
                         Y nada caiga sobre mí,
Como si fuera un cuerpo lejano,
                           Sin fuerza gravitacional
Donde todo flotara eternamente.

La mariposa que nació en el Big-bang,
                          O el gusanillo del volcán
Aún no se agitan en mi dirección.
Parece que estoy anclado fuera del vacío,
                              En un espacio paralelo,
Donde el caos original no me toca,
y la ola del amor revienta lejos de la orilla.
En esta espera,
               En que se vislumbra
Lo posible de lo imposible:
Lo que no alcanza la ley de las probabilidades.
Mientras el universo se expande, y el espacio se llena,
Cada vez más de vacío,
Me he detenido en un mundo paralelo;
Congelado el Big-crunch,
Mirando por mi ventana
Como se alejan las galaxias.

 

TU FULGOR

Tengo un cielo desde siempre
  sin orden ni jerarquías,
todo justo como un huerto.
Un cielo desde arriba donde no estoy,
  hacia adentro donde me encuentro,
hasta que de tan hondo me pierdo.
Un cielo que siempre estuvo,
   de anillos, de capa en capa,
transparente como un muro de silencios;
    oscuro como una caída.
Todo ha crecido conmigo en su suelo:
con todo he ido apareciendo en esta siembra.
Desde niño he pintado mi cielo con sus nubes,
 con sus soles y pájaros.
Desde siempre en la copa de los árboles,
   en el hilillo de las aguas que tejen:
En la lluvia donde regreso de mi ciclo
 y caigo sobre mi mismo;
por eso no llevo paraguas bajo la tormenta.

En mi cielo todo tiene asiento,
nadie se queda fuera de la mesa, ni nada.
    Está lo vivo y la memoria.
Está el abrazo y la ausencia;
nada es impensable, todo es sorpresivo.
En este cielo las edades se repitan con otras letras.
  Son los mismos sueños que regresan.
Este cielo seguirá después que yo
     y quedaré escrito en sus muros;
           quedará mi aire,
y en su sombra, otra constelación hará su nido.
 Anda conmigo este cielo y yo bajo su techo.
Eso quiere decir que cada día renacemos
    el uno en el otro.
Cada día algo nuevo bajo el sol,
         y cada día me escribo nuevamente;
 Reaparezco en él.
Sin embargo mi cielo y yo somos tres.
En la ecuación matemática:
      Uno más uno es igual a tres:
Hay un nuevo fulgor: ese eres tú.
    Mi cielo lo pone en mis ojos
y yo, desde la distancia,
                veo venir su brillo
    a alumbrar este frío día.-

 

POEMAS INÉDITOS

I

No soy poeta de mercado
De escaparates de vitrinas
No tengo representantes ni guardaespaldas
Soy de este silencio
Y me presento con mi rostro sin máscara
A lo más me refugio entre palabras
Pero más desnudo me quedo en sus cristales.
Trabajo solo y me busco en mi socavón,
     Ahondo en mi soledad y extraigo
Más hojas secas más vacío bruñido de espera
Porque  cada vez estoy más hondo y
Ya no me encuentro en cualquier dicho y
No le temo a la oscuridad
       Como le temía cuando niño.
Dejo las luces apagadas no enciendo letreros
                                   Ni avisos
Ni las palabras me llevo en mi búsqueda
    Vienen solo las que quieren
Que yo sea un desconocido.
No soy poeta de grandes círculos
   Más bien giro sobre mí mismo
Como una ola y
Regreso al mar
A perderme y quedarme dormido
            En el estruendo.-

 

II

MUNDO CAÍDO HACIA ARRIBA

Pero no dos caras de una misma moneda
Ni mundos paralelos hasta el infinito.

No hay cara y sello
Sino tendríamos dos posibilidades
¿O alguien maneja el mundo caído?

Si nadie lleva los hilos
Es uno el que sube cielo arriba
    O cae a la masa.
¿Es cosa del destino?
Porque no es cosa de suerte
Elegir un cielo arriba y subir sus peldaños.

Alguien revuelve las cosas
   Juega con los sueños
Confunde los colores y la luz
               Con las sombras.

La masa no sube
Se ahoga en sus inercias
    Como un enjambre en su propia miel.
Nadie tiene su propia reina;
     Es un mundo caído.-

 

III

FRAGMENTO

Se ríen tanto de nosotros
¿Cómo pudieron ver
   Que íbamos directo al precipicio?

Escucho sus carcajadas rodando a través del tiempo
Blanqueando silenciosamente las páginas
   Como el polvo.

No sé a estas alturas si es alegría o tristeza
Pero resuenan los ecos de su risa.
Ellos sin reunirse hicieron coro
 Y nosotros ahora hacemos la ronda
Ciega de los consumidores,
Los devastadores de los mercados
Los depredadores de “teleseries”
Y los que corren a encender televisores
A consumir ignorancia como ambrosía
Cada vez más ajenos
Y encadenados al sistema.

Murmura como diciendo: “se los advertí”
Holderlin canta entre los árboles
Kafka en sus laberintos tiene más claridad.
Los demás hicieron lo suyo
Los caminos quedaron sin candados
Y nosotros nos perdemos entre luces de colores.-

 

IV

ESPIRAL

Cansado se duerme
    Pero antes el hombre deshabitado
Da vueltas entre sábana y sábana
        Como entre cielo y cielo sin astros
Cansado de remar en mar de arena
        Sumergido en la noche sin Luna
Con sus brazos lanzados como red
                Y todo su barco a la deriva
De ola en ola
             De madera crujiente
Arrojada por las corrientes
        El hombre lanzado
                   Por la mitad de sus cuerdas
Una media Luna
        A buscar su Luna entera
A llenar el espacio vacío
         De cuerdas que lo sostengan

Se apaga la hoguera en su caverna
          El leño se consume
Sin haberse encendido
              El fuego se mantiene en su sueño
El hombre deshabitado lo mantiene
            Entre sábana y sábana desnudo
A veces el viento de sus tormentas
                        Lo hace arder
Para que lo veas desde lejos resplandecer
         Para que lo sientas en la noche
Y vengas con tu lengua
                  A anudarte en estas llamas
Y entre sábana y sábana fundemos
                      Una constelación sin abismos
Antes de dormir abracemos en nuestro nudo
                         Un espiral de sueños.-

 

V

Y SILENCIO

Ni voz tengo en estas líneas
       Ni letra que aclare el rumbo
Ni estallido que resuene
                Ni sonido que despierte.
Más sordo el tumulto a la carrera
     Más ciego el ojo dormido
Callo para oír el ruido
             Del temblor y del derrumbe.

Oído escucho mudas palabras
              Atento en la boca del vacío
Me quedo solo negro de noche
                        Mordido de estrellas
Carcomido como hueso por la arena
           Enterrado como piedra
Ni voz me queda ni vaso ni cuerda
     Solo y silencio
                             Y vino
                  Y silencio para levantarme.-

 

VI

RÍO MAPOCHO 2007

Cuando niño
      Tenía tu corriente que me arrastraba
No había peces entre las piedras
             El río me enseñaba a aletear
Y crecía en sus caídas y remansos.

Mi pobreza
     Era desnudez en el agua
La mano que fortalecía mi cuerpo
Cruzaba tus corrientes claras
   Hacia la orilla del sol
Bajo su flor abierta
 Mi piel se tostaba como un grano de trigo
Cruzaba el único puente sumergido
                En mi memoria  de pez
Luego se esfumaba en la corriente
        Lo levantaba de nuevo para volver.

El puente nuevo que había
              Tiene grietas en su faz
El lecho en que dormía su caudal
           Está marchito y arrumbado.
Un hilillo enjuto te señala
      Y no cantan los guijarros ni las piedras
                                Con tu paso.
No brotas ni corres ni hablas
         Tu lengua mutilada está callada.
Cuando grande no soy pez
        No tengo esa orilla ni la espiga.
Por un nuevo puente de hormigón
           Cruzo sobre tus heridas.
Tus ojos secos en mi memoria se llenan de lluvia.-

 

Amante Eledin Parraguez:

Poeta y profesor. Estudia Pedagogía en la Universidad de Chile y estudios de post grado en la Universidad  de Portland, EE.UU.

Sus primeros poemas quedaron registrados en un cuadernillo mimeografiado bajo el título “Mi Casa

En Chile publica sus primeros poemas  en la Revista Contramuro, y tiene una destacada participación en la edición de la misma, colaborando con su diagramación y montaje.  En 1980 publica su primer libro formal de poesía en Oregon, EEUU, titulado “Digo Mañana de Algún Modo”, obra que se re-edita en Santiago en 1992.  A fines de los 80 publica su experiencia: Escritura y Literatura Infantil, El Pequeño Autor.

En 1991 comienza a dirigir el Taller Literario del Centro Cultural la Barraca de La Florida. En esta instancia trabaja y edita la Revista de poesía “El Cohete”. En 1996 publica  un libro de poesía dedicado a Peñalolén titulado, “Peñalolén, nacido de las profundidades”.  En 1999 publica su libro de poesía “La canción extraña”. En julio de 2002, publica su novela “Tres años para nacer”. Obra que sirve de inspiración a la película chilena “Machuca” y que se re-edita a fines del 2004. En el año 2003  publica su cuarto libro de poesía titulado “El Único Lugar”. La mayor parte de su obra poética está inédita y en 2006 “Incierta travesía” En la actualidad dirige el taller literario del Centro Cultural “La Barraca” en la comuna de La Florida. Es Director de la Sociedad de Escritores de Peñalolén y se desempeña como docente en el Saint George’s College de Santiago.

http://www.amante-parraguez.com/