Bernardo Romero Parra

 

 

MIS MUJERES

Una mujer...
la que se embarazó
de sus deseos
para parirme
y luego edificarme
a través del suplicio
en la batea y la plancha.

Una mujer
la que perturba
mis sentidos
solo con su presencia,
me enloquece con sus caricias
y me vence
con la entrega de sus secretos.

Una mujer
que ha traído equilibrio
a el volcán de mi ser
una mujer que me añora
y es toda mía
navegando en el mar
de ilusiones de mi existencia
o sembrando en su cuerpo
mis semillas.

Una mujer que ha convertido
en carne y espíritu
tres anhelos suyos
y me dio el privilegio
de que también sean míos.




DESCONSUELO

Dicen que la guerra no ha   llegado
a nuestra ciudad
pero los noticieros
traen avisos de masacres.

Dicen que la guerra no ha llegado
pero cada día
abundan en los buses
o de puerta en puerta
seres humanos pidiendo comida
porque huyen de la guerra.

Dicen que la guerra no ha llegado
pero ayer enterraron
al hijo del vecino
lo mataron en el servicio militar.

Dicen que la guerra no ha llegado
pero ayer en un barrio
hicieron una fiesta
por el regreso de un secuestrado.

Dicen que la guerra no ha llegado
pero ayer estuvimos en penumbra
y sin agua potable
pues volaron una torre de energía.

Dicen que la guerra no ha llegado
pero ayer no había alimentos
en la plaza de mercado
porque las vías estaban bloqueadas.

Dicen que la guerra no ha llegado
si hay muertos, hambre, secuestros y
atentados por doquier
me pregunto que pasará
Cuando digan que ya llegó la guerra.




UNIVERSO DEL BARRIO

El barrio es un universo
donde las calles son continentes,
la cuadra es un país
y cada casa es una ciudad.

Muchos prefieren no salir
de ese mundo
para encontrar lo que quieren
y lo que no quieren.

Por ejemplo si por innovar
decides casarte con una extranjera
caminas unos pasos
y consigues tu amor en otra cuadra.

Luego cuando tengas hijos
y acuerdas en familia
probar suerte en otra ciudad
solo tienes que cambiar de casa.

Ojo, pero sí un día
eliges salirte de ese universo
¡cuidado!
                                                                                                      Te pueden crucificar.

 

PARTIDA DESDE LA NADA

Resolución
Me han contado
Que existen innumerables mundos en este universo.
Entonces inició su búsqueda
en un viaje sin puerto,
ni cobijas.

Dejando atrás
Los espejos sin imagen,
Los amores sin amantes,
Los hombres sin nombres.
Itinerario

He soltado las amarras a mi alma
para encontrarme con mis ilusiones.
He despegado para construir en el cosmos
mis anhelos y conquistar en los planetas
la inscripción de mi nombre.




ESQUINA URBANA

En la esquina de la cuadra
no habían vacantes
estábamos completos los contertulios
pero, ese lugar tenía un dulce amañador
preferido por los foráneos
que allí se quedaban sin invitación alguna.

La esquina de la cuadra
era una sala de redacción
de las noticias de la comunidad.
cubiertas por reporteros
de ocasión y vocación.

Cada periodista entregaba su
informe y al final de la tarde
se podía hacer la emisión.
Allí salió la noticia
de que el tumor abdominal
de la niña Raquel.
No era más que el resultado
de la pruebita de amor
que le pidió su noviecito Rafael
y efectivo a los nueve meses parió.

Allí se debatió y concluyó
que tener una pieza descomunal
como la que tenía Misael.
No era solución para satisfacer
a una mujer.
Porque a ese cojonudo.
Otra mujer se le llevó la mujer.



COMPLICE

Como no desearla
si cada vez que la miro.
Me dejar ver todo.
Todo lo que ella quiere
que sea mío.



EDICIÓN

Cuando te conocí
Ya, alguien había escrito
las primeras páginas de tu vida.
Entonces no puedes
culparme a mí,
de que otros,
También sepan
lo que se dice en ellas.

 

COMPROMISO

Caía un aguacero
Sobre la ciudad
y yo corría; desafiando al clima
quería llegar al colegio.

Cada vez que afirmaba
los pies en el agua,
mis zapatos lloraban,
pero no alcanzaba a escucharlos
estaban agotados y no resistieron más
se desprendieron las suelas....
Con angustia pare
y la lluvia cesó en el instante.
Caminé arrastrando los zapatos
que ya eran cartón mojado.
Entonces afligido,
deposité mi cuerpo en la silla
de un parque, mientras mi alma viajaba.

Después de horas retorné
y decidí tres cosas;
Una, no ir esa tarde al colegio.
Dos, regresar a pie pelao a casa
y Tres a derrotar en mi vida
la pobreza.



ALBUR URBANO

Antes los viajes
en transporte urbano
eran un reencuentro humano
entre los pasajeros.
Hoy es un suplicio mortal
como una aventura siniestra
donde la vida
pende de un hilo.

Hoy la mayoría de pasajeros
somos sospechosos
de ser criminales.
Porque en un instante,
quien comparte una silla contigo
                                                                                                     se puede convertir en tu asesino.

Solo por quitarte unos pesos
o un anillo así sea de cobre
ya no vale nada
la vida seas o no seas pobre.

Autor: Bernardo Romero Parra.

Cartagena, Colombia

coequipo@gmail.com