José Barbosa

Silencio

 

Si no dices nada,
las piedras hablarán;
el aire no me negará
su melodía, ni el pájaro
su canción.

Háblame de ti.
Déjame saber quien eres.

Despeja tu corazón
en mi corazón
para que nuestro silencio
se transforme en palabras.

 

Amigos

Para Alba y Alberto, dos desconocidos amigos.

De que materia es el llanto cuando
viertes ríos de lágrimas?
contigo estoy a pesar de todo;
pongo mis manos en tus manos
para sostener tu alma decaída.

A quien interesa tu dolor intenso
sino únicamente a quien te ama?
Bien lo sabes que de verdad y
mentiras se escribe el libro de tu
vida.

No juzgo tus méritos, solo quisiera
ser tu amigo y compartir
contigo días y noches.

 

 

Quiesiera decirte una palabra

Quisiera decirte una palabra
armónico acorde de una lira
dulce sonido transportado por
el viento, saludo que renueva
esperanzas.

Como quisiera que escuches
esa humilde dadiva de mí
corazón mendigo, que busca
consuelo, y encuentra falsas
promesas de una lengua torpe.

No digas que me quieres,
muéstrame tu amor con un
abrazo; abre tu corazón a
un amigo cierto, mírame para
que veas en mi a ti mismo.

 

Muerte

Imagino mi cuerpo desfibrado
desde la medula hasta la piel.

Un enigma plagado de engaños
(la vida).

Creer es un alivio para un alma
destrozada, que aspira al cielo
y si embargo lo mira desde lejos.

Iluminaciones

Nada existe si no es percibido, y cuando es percibido, está a un paso de ser olvidado.

La vida es el descubrimiento progresivo del misterio de la muerte.

 

El tiempo no pasa, paso yo.

Cuando paro en medio del camino; para yo, el camino continúa.

Con una sonrisa, gané centenares de amigos. Sólo con una sonrisa.

Y cuando llegue el momento de irme, ¿estaré dispuesto a quedarme?

Nunca estoy solo, me acompañan mis miedos y fantasmas.

Mil palabras valen menos que una sonrisa.

Nunca fui muy alegre. Mucha alegría me pone triste.

Lo etéreo y lo eterno se plasman en mí carne y en mí sangre.

 

Mi cuerpo es un espectro de mi alma.