Juan Antonio Beltrán

Mientras

de esa manera tan absurdano sabes si cada paso en tu
amino estuvo bien o malo perdido en tus sandalias los horizontes siempre están lejanos,
la vida va pasando.

Cerramos los ojos a esas pequeñas cosas que merecen que la vida merezca una lágrima,
un rato de soledad o una voz silenciosa que nos ahoga en las inmediacionesde la madrugada.

Mientras se van cumpliendo años y nos vamos llenando de quemadurascicatrices y durezas en los talonestodavía hay quien piensa que detrás de cada gota de tus ojos hay un baile sin comenzar.
  

Juancho bc. ® 2005


Me suicidaré cuando yo quiera.
No tendré en cuenta ni un mal trago
ni una triste tarde de otoño
ni tampoco un atracón de ruiseñores.
Yo me moriré en una sobremesa cualquiera
ya sea después de unos garbanzos
o un potaje.
Pero eso sí, me moriré cuando yo quiera
y nunca antes.