melinha

Estaba Sofía sentada al pie de la cama
Lista para desnudarse y volverse a vestir
Poniéndose mil trajes para dormir
Estaba Sofía de pie junto a su cama
Viendo su silueta al espejo
Pensando en volverse a vestir
Estaba Sofía sintiendo placer
Sintiéndose mujer
Empezó a gemir
Empezó a sudar
Empezó a llorar
Estaba Sofía sentada al pie de la cama
Vestida para dormir
Odiando el mundo que la ata
Sin ver que ella misma se ató
Maldita ropa para dormir
Maldito espejo
Malditas manos que la hicieron feliz
Ahora Sofía se irá a la cama
Rezará
Y entre palabra y palabra de la oración
Pensará en el calor
Sin darse cuenta
sus ojos se cerraran
y dormirá.
Dormirá evocando aquel cuerpo
de chico joven e inexperto
que despertó en ella la pasión.
Las caricias que exploraron su cuerpo
sabiendo siempre a donde ir.
Aquellos ojos
aquella mirada profunda
que desnudaba su alma
y que le ofrecía el placer de sentirse protegida.
Nadie más despertó en ella aquel sentir
aquella paz nacida del deseo
evocación de almas en vuelo.
Sofía vivió el sueño de sentirse amada
vivió el deseo en carne y alma
Sofía cerró sus ojos, cerró su alma
y huyó de lo que tanto amaba
de quien la amaba.
Se entregó a otras manos
a otros cuerpos
a deseos que de alma no entendían
a amores que tan sólo eran pasión de luna
a sentimientos encerrados en las cuatro paredes de una habitación.
Emborrachó su alma de felicidad sin sustento
hipotecó su cuerpo al mejor postor
puso su vida en manos ajenas
que acariciaban cuerpo y dinero
sin corazón.


meltestas@hotmail.com