Miguel Tutera

Asesino


Te regalé el tiempo en pedazos
Lo rechazaste por ambiciosa
Envuelta en redes de ironía...
No aceptaste migajas
Pensabas que todo te pertenecía
Te armé de guijarros de colores
Amarillos, rojos, marrones
Te quería dar todo...
Incluso te invente colores끔
Te amarré una soga al cuello
Tal como tú querías...
Te quería cerca
Y tu estar cerca mío no querías
Te invente mil poemas
Te invente palabras
Y las tiraste por el suelo
Yo te regale un sitio
Tal vez no el mas bello
Me obligaste a alejarte de mi vida
Y yo te abrí las puertas del cielo...
 
 
Fuera zapatos

Quítate los zapatos que quiero verte desnuda
Solo quiero que te quites los zapatos
Déjate la ropa mujer...
Quítate los zapatos
Tu cuerpo me lo sé de memoria
Tus pies, ni siquiera los recuerdo.
 
 
 
 
Fantasma

Te fui a buscar una tarde de invierno
Y te encontré dormida
Te grité al oído que te había encontrado
Tú seguiste durmiendo
O eso parecía
Derramé felicidad con mil estruendos
Convoqué al dios de la risa
Y al dios del trueno
Pero tú no contestabas
Un coro de ángeles rodeaba tu sueño
Por la noche la luna palidecía tu piel
Y te hacia eterna
La hojarasca se disfrazaba de espuma
Los sonidos de la noche
Ocultaban mis lamentos
De pronto se me ocurrió tocarte
Detuve mis pasos... me retracte
Ya era hora que despertaras.
 
 
 
Sonríe
Sonríe a los cuatro vientos que se
Escuche
Opaca el sonido de las olas
Opaca la erosión del tiempo
Que el viento cele aquella risa
Que la atesore en un recuerdo
En un pedazo del mismo, en un
Pedazo de tiempo
Pero no en un tiempo pasajero, un
Tiempo presente e irrespetuoso
Que hasta la piedra más pulcra
E inmóvil se conmueva, que
Tu risa le dé forma a lo que
No tiene vida y que la vida
Se contagie de tu risa...
Que tu risa perdure en el tiempo.
 
El hombre sin huellas
Me he dado cuenta de un tiempo a esta parte, que he estado en muchos lugares y no he dejado huellas, y lo digo literalmente, no he dejado huellas... lo supe la otra mañana oscura con atisbos de claridad de media tarde, extraño verdad, bueno tan extraño como no dejar huellas, yo me encontraba viendo el cielo como todos los días a las 11:03 minutos, cuando terminé mi ejercicio, por que lo es, me estaba yendo y me di cuenta que estaba parado sobre tierra, así que me detuve a mirar cómo eran las huellas que dejaba, de un momento a otro se me ocurrió y mi decepción fue mayúscula cuando me percaté que al caminar no dejaba huellas, al principio me asusté y luego me di cuenta o por lo menos eso creía, que se debía a que andaba descalzo, me vestí rápidamente y fui a una tienda y pedí urgente unos zapatos no importando marca ni calidad, solo me importaba que tuvieran huellas y el vendedor me aseguró que dejaría huellas. Salí feliz con mis zapatos con huellas nuevas, ansioso de caminar por un lugar donde probar la calidad de mis huellas, hasta que llegué a una zona donde había tierra, feliz corrí hasta esa zona e hice todos mis esfuerzos, corrí, salté, pero nada, me saque los zapatos y los arrojé lo mas lejos que pude y luego me senté a llorar, de pronto se me acercó un tipo que nunca supe de donde salió y me preguntó a que se debía mi congoja y le expliqué mi problema, el tipo sólo me escuchaba, hasta que me preguntó qué era lo que más amaba hacer y le respondí que me dedicaba a hacer poemas y luego me entregó la solución: Desde ahora en adelante donde vayas, por todos los lugares donde camines irás tirando tus poemas, en el momento en que le iba a agradecer tan buen consejo, el tipo desapareció tal como llegó, y desde entonces camino descalzo por todos los lugares donde voy, pero con la diferencia que ahora dejo mis huellas y la gente me conoce como el tipo que en vez de huellas deja poemas...